El rhassoul o ghassoul es una arcilla mineral situada en el Medio Atlas de Marruecos.  Al mezclarla con el agua se convierte en un excelente cosmético natural para cuidar la piel y también el cabello. El rhassoul contiene sílice, hierro, magnesio, potasio, sodio y oligoelementos.

Hoy en día, el rhassoul se utiliza como mascarilla facial y como cataplasma. El rhassoul es una parte integrante de la cultura del hammam, igual que el jabón negro y el guante de crin. Suaviza la piel y reduce la secreción de sebo , regenera la piel eliminando las células muertas. Reequilibra la piel y cierra los poros.

El rhassoul también puede sustituir al champú. Además sirve para prevenir la caspa y para nutrir el cuero cabelludo. Se recomienda combinarlo con aceites naturales o utilizar un aceite natural después de lavar el cabello con rhassoul.

El rhassoul, un tratamiento muy suave

A diferencia de los champús y jabones, el rhassoul no contiene tensioactivos y limpia según un proceso físico. Al mezclarse con el agua, el rhassoul se infla y se convierte en una pasta muy suave. Está compuesta de partículas finas que absorben las impurezas y la grasa como si fuera un papel secante. El rhassoul se elimina rápidamente al lavarse, no elimina la capa lipoprotectora de la piel y del cabello, al contrario que los tensioactivos muy agresivos. Tampoco irrita las glándulas sebáceas. Es ambién recomendable para la piel sensible y alérgica.

El rhassoul es un producto 100% ecológico porque no contiene tensioactivos ni componentes contaminantes.