Hicimos el Bálsamo de Saúco, aprovechado las excelentes propiedades de saúco, de la rosa mosqueta y del hipérico para conseguir, gracias a ellos, un buen cicatrizante y regenerador de la piel. Pero experiencia, en carne propia, nos ha demostrado que, además de imbatible en  quemaduras, es el mejor tratamiento para la piel después de un tatuaje.